20100131

Relájese… por un módico precio

Presa de un domingo de aburrimiento más, aprovecharé para escribir sobre una reflexión que me lleva rondando por la cabeza desde la semana pasada, sin otra excusa que emplear algunos minutos de este tedioso día en actualizar el blog para mantenerlo “vivo”, pues lo que voy a escribir no da para muchas líneas.

Antes de nada, para aquello que os interese. El curso de relajación que he mencionado aquí en alguna ocasión, comienza en febrero.  No recuerdo las fechas, pero creo que son los dos últimos fines de semana de Febrero. El que esté interesado en ello, que me haga llegar un mail o deje un comentario en esa entrada.

Estuve haciendo fotos para una de nuestras publicaciones y acabé tarde. Como no me merecía la pena ir hasta casa a comer, decidí acercarme hasta un centro comercial, comprar una peli y sentarme a comer un bocata de bacon, jamón y queso brie, con sus correspondientes patatitas fritas.

Mientras estaba sentado en le mesa, me fije en algo que lleva tiempo allí pero que nunca había atraído mi atención. Unos sillones de relax, de esos en los que metes un euro y te relajas. Es curioso, cuando voy al centro comercial, y como yo supongo que muchos otros, voy al cine, a dar una vuelta para matar el rato, a comprar libros o pelis y rara, rarísima vez voy estresado. Por supuesto, que alguno si que lo irá, pero calculo que los que menos y todavía menos en la zona donde están ubicados dichos sillones, en la zona de ocio.

Lo más lógico es que esos sofás estuviesen ahí para los empleados del centro comercial, que seguramente estarán un poquito estresados… pero está claro que esos sillones están allí para sacarle los cuartos a aquellos que lo deseen, lo cual me lleva a la siguiente pregunta: ¿de verdad tienes que pagar un euro por relajarte?

Yo creo que no. Hay métodos para hacerlo de manera natural y gratis: libros, asociaciones, vídeos en internet… no es necesario entrar en el juego de una sociedad que, además de ser la culpable de nuestro estrés, pretende cobrarnos por eliminarlo. Primero se nos crea la necesidad, dependencia o problema y luego se nos pide dinero por resolverlo o mitigarlo.

 

Buena noche

4 comentarios:

Internet dijo...

Relajarse, todos podemos relajarnos en la medida de lo posible. El querer relajarnos es cosa nuestra, de nada sirve que nos enseñen técnicas cuando en ti no está la función de relajarse, cuando uno se deja llevar por una corriente externa que nos es más fácil seguir.
Recuerdo una técnica que se hacía en el curso de relajación y que yo la llevaba a cabo desde no sé cuando y nadie me la enseñó, la deje de hacer por que no quiero encontrar el momento de relajación.
Relajarse no cuesta dinero, lo que no es fácil es el encontrar el momento o lugar.

Juanjo Haro dijo...

YO creo que todos podemos relajarnos, no es una función que tengamos o dejemos de tener. Otra cosa muy distinta es que queramos hacerlo, conozco a mucha gente que ni siquera contempla la posibilidad de hacerlo, ni siquiera se da la oportunidad de relajarse, supongo que el estrés es ya una droga cerebral y son ya como yonquis.
En cuanto al momento de relajarse, siempre existe ese momento. Después de comer, antes de acostarse, en el café del trabajo... como se decía en el curso de relajación "si no tienes 5 minutos para tí en la vida, es mejor que te pegues un tiro"; no encontrar momento o lugar es en la mayoría de los casos, segun yo veo, una excusa, la más usada para todo por los seres humanos.

Roberoto dijo...

Hombre, el relax que prometen esos sillones es relax puramente físico, para la gente que se pasa el día por alli de compras y eso... Tiene más que ver con un masaje que con el relax de la relajación.
Lo cual es más gracioso, porque pagas al hacer compras y pagas por descansar de hacer compras. Es un negocio oye.

Juanjo Haro dijo...

Pero el relax físico llea al relax mental y viceversa. Ambos se pueden conseguir con tácnicas sencillas.

Si, la cuestión es pagar, cuando lo más sencillo es probar esos sillones en la sección de muebles, supongo :) A qué no se le ha ocrrido eso a nadie...